lunes, 21 de enero de 2013

A tu vista y paciencia (Alumbramiento)

Me voy a desnudar
a tu vista y paciencia
me voy a desflorar la piel

Voy a quebrar las aguas
con mis raíces flagelantes
eterna corriente de inmutabilidad

Pedirás mamar la sabia de mis pechos
mientras mehundo en la tierra
a tu vista y paciencia

Querrás plantar la vid en mis entrañas
pero yo 
florezco y muero con el Sol

Voy a parir la tierra
a tu vista y paciencia
para aguantarte el paso
en mis caderas de piedra
hasta que el camino se te pierda




sábado, 19 de enero de 2013

Círculo amoroso


¿Qué es el amor? ¿Despertar a diario pegado a su cuerpo o no haber conciliado el sueño pensando en cómo sería tener entre los dedos una sola hebra de su pelo? Qué ridículo círculo transitar de lo segundo a  lo primero, para, entonces,  querer  lo segundo de nuevo.  Ay, qué ganas de fundir los niveles, o no verlos.  Qué ganas de no haberme hecho tan tonta: tengo el péndulo en equilibrio, y lo perturbo. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Abstinencia


Dejemos de tocarnos
y vamos a temblar de ausencia
hasta que se extienda
el tiempo                      sin vernos
vamos a quitarle espacio
al segundo del encuentro

Alejemos nuestros cuerpos
que nuestra fuerza funciona a la inversa
el cuadrado de la distancia 
está en proporción directa
con el amor que cuando se pierde
recién se hace presente

viernes, 31 de agosto de 2012

Demente y ciencia [o sobre la Luna Azul]


Sé pocas cosas y creo todavía menos, lo cual es contradictorio, porque, en realidad, a falta de saberes, creo. Creo, por ejemplo, que sólo sabemos creencias, y que "en realidad" es algo que no se puede saber. 
[Por lo pronto, conjeturo que el incienso de rosas huele a magia -y las rosas, también las rosas- y que la luna es azul no sólo de tres a siete veces por milenio (los metales lo atestiguan)] 
La mente cree que sabe, y sabe que cree. No es un sólo un juego de palabras, medítelo. 


domingo, 8 de julio de 2012

De los garabatos futuros

Me parezco en algo a Nicanor: espero que me galardonen por las obras que voy a hacer.
Te voy a escribir un libro, dije.
La diferencia es que yo tengo potentes intenciones de actualizar. No pienso dejarte escapar de mi plasmación escritural. 
Hoy creí haber descubierto que realmente mi razón de ser es escribir; la gente me busca, me entrega papeles blancos y espera que devuelva, cual impresora un documento de prolijidad sepulcral. Y quieren que formalice sus ideas -no saben que tengo todas las mías amontonadas, sin traducir.
A ti, te voy a escribir en un libro, te digo.